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¿Cuál es el límite?

Tabaré Viera

Como batllista no solo comparto el derecho de los trabajadores a sindicalizarse y consecuentemente el derecho a huelga defendiendo sus legítimos intereses laborales, sino que la reivindico.

Como toda libertad, como todo derecho este tiene que tener un justo equilibrio para no avasallar al límite del derecho de los demás. También es un principio básico para la convivencia democrática.

Y una vez más hay que diferenciar los principios, las instituciones, las organizaciones, de los errores y abusos de los individuos. Y para asegurar el derecho de todos, está su majestad LA  LEY.  Solamente la ley nos iguala a todos y su correcta administración asegura el derecho de todos y la vida en paz y con progreso en una sociedad.

 

El sindicato de Conaprole

y un desproporcionado conflicto

 

La semana pasada el sindicato de Conaprole decretó un paro de actividades en la planta de Montevideo desde el viernes 10 hasta el lunes 13 inclusive. El conflicto se estableció, según comunicado oficial de la dirección de la Cooperativa de Productores, debido a la designación de un funcionario para realizar suplencias como chofer de un vehículo de la planta.

Desconozco el argumento del Sindicato para oponerse a dicha designación, no se si es un tema personal o de que manera afecta el derecho de otros funcionarios o del propio sindicato, pero a todas luces la medida se presenta desproporcionada.

Las autoridades de Conaprole han anunciado en su comunicado que se verá afectado el suministro de leche y otros productos a la población. Se trata ni mas ni menos que de la leche a los hogares, artículo de primera necesidad si los hay. Pero también se trata de la industrialización de un producto perecedero, que integra una larga cadena donde laboran cientos de trabajadores en un sector que en este momento atraviesa muchas dificultades.

Todo esto hace que estemos ante un caso en el que una medida sindical, por lo menos exagerada, está perjudicando fuertemente el derecho de miles de ciudadanos, los consumidores y los trabajadores de la cadena desde los productores, pasando por los transportistas y terminando por los comerciantes.

Todos dicen en nuestro país que existen sindicatos muy duros, con dirigentes que se caracterizan por una acción radical y por supuesto partidizada. Tampoco es extraño a los uruguayos que existen sindicatos, que reivindicando el principio fascista de cogestión corporativa con el gobierno y con empresas, impiden frontalmente que se hagan cambios  fundamentales que se deben realizar en importantes áreas de nuestra vida republicana.

Es hora de que también se instale en el debate público estos temas que tendrán que tener, como en todo el mundo democrático civilizado, normas claras y fundamentalmente claras las soluciones de controversias, con criterios de equidad basados en las normas internacionales y nacionales.

Hoy reclamamos sensatez y que se levante esta medida absurda  que amenaza con dejara vastos sectores sin el alimento básico de la canasta familiar, la leche.

 

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