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El batllismo y el rol estratégico de ANCAP

Miguel Lagrotta

El petróleo es el motor de las economías industriales por lo tanto su historia esta vinculada con intereses hegemónicos de las grandes potencias. Entre 1859 y los albores de la Primera Guerra Mundial su historia fue exclusivamente estadounidense de la mano de Rockefeller y la Standard Oil Company que fue fundada en 1870. Funcionó desde sus comienzos en la modalidad de Trusts controlando el 80% de la industria del refinado en los Estados Unidos y más del 90 % de su transporte. En 1890 la Suprema Corte de EE.UU. emite la Ley Sherman que obligó a la división de la Standar Oil en 33 empresas menores. En 1901 se descubre yacimientos muy importantes en el Estado de Texas que fueron explotados por dos nuevas campañías la Gulf Oil y la Texaco.

A comienzos del siglo XX Henry Ford desarrolla la producción en serie del automóvil que aumento considerablemente el consumo de gasolina. En Europa la Shell Transport and Trading Company que se dedicaba al comercio de conchas perlíferas comienza el transporte marítimo de productos petroleros a finales del siglo XIX, En 1892 construye el primer petrolero y compra a Gulf parte de la producción, entrando en  el mercado norteamericano. En 1907 se asoció con la compañía holandesa Royal Dutch que ya poseía explotación de petróleo en las Indias Holandesas. Entonces entra en el negocio petrolero la Royal Dutch Shell. En el Medio Oriente, en 1908 William Knox D´Arcy descubre importantes yacimientos y funda la Persian Oil Company, origen de la Britsh Petroleum, empresa mixta conjuntamente con el Estado Británico. Se inicia , entonces un feroz competencia por el control de los mercados mundiales de Petróleo. El 17 de setiembre de 1928 se realiza el Acuerdo de Achnacarry que dio forma al cártel mundial del Petróleo que en su declaración sostenía:  “ a fin de que la industria pueda continuar llevándola carga y las responsabilidades que leincumben en el inte´res del público deben hacerse economías, el despilfarro debe ser eliminado, la costos multiplicación de inversiones reducidas”.

En nuestro país a partir de 1918 estaba vigente una nueva constitución, el art. 100 de la misma establecía que los Entes del Estado serían : “ administrados por Consejos Autónomos designados por el Consejo Nacional de Administración”  para administrar los “servicios que constituyen el dominio industrial, comercial, bancario, educacional y médico del Estado”  En 1930 en las elecciones nacionales, el batllismo estaba debilitado por la muerte de Don José Batlle y Ordóñez, sin embargo consigue el triunfo el sector batllista liderado por el Dr. Gabriel Terra. El principal problema que tuvo que enfrentar fue la llegada de los efectos de la crisis económica mundial de 1929. Los países industrializados con los EE.UU. y Europa a la cabeza comenzaron a levantar barreras proteccionistas afectando a países agroexportadores como el nuestro. El precio de la carne y la lana bajaron en el entorno de un 54% y paralelamente Inglaterra firma la Convención de Ottawa en la cual otorgaba un trato de preferencia en la comercialización de carnes a sus colonias, Nueva Zelanda, Canadá y Australia. La consecuencia inmediata fue la disminución de la cuota de exportación de carnes congeladas en un 10% y enfriadas en un35%. Inmediatamente se estanca la producción industrial y se origina una creciente desocupación llegando a 94000 trabajadores en 1933. Los trabajadores estaban divididos en tres centrales sindicales: La Confederación General del Trabajo (CGT) de orientación comunista, la Federación Obrera Regional Uruguaya (FORU) y la Unión Sindical Uruguaya (USU) estas dos de orientación anarquista que no pudieron establecer pautas conjuntas para enfrentarse a la crisis. Por otro lado los ganaderos y los industriales se agruparon en el “ Comité de Vigilancia Económica” que se crea en 1929 a instancias de la Federación Rural con el objetivo claro de frenar el reformismo batllista que tenía claras preocupaciones sociales.

No escapaba a esta situación que todo el proceso de transformaciones sociales llevadas adelante por el batllismo implicara un aumento de las necesidades de energía a las que había que sumarle el perfil industrializador que la modernización del país necesitaba. Entro el Uruguay en mundo dirigido por el petróleo con una gran dependencia del mismo y de todos sus derivados. Comienza a desarrollarse una política energética nacional de perfil estatal que va a dar origen a la creación de ANCAP. El consumo del queroseno, producto popular, fue el disparador del ingreso de nuestro país al mundo de los combustibles. Por ejemplo su consumo se había disparado de 4 millones de litros en 1884 a 40 millones de litros en 1929 lo que implicó para el Estado un gran ingreso en materia fiscal, pero también inversiones en el exterior. El marco legal para regular su importación y distribución tiene un evolución que comienza con un decreto del 14 de enero de 1900 en el cual el Poder Ejecutivo establecía una diferencia entre el petróleo refinado y el no refinado, al año siguiente en junio de 1901 se aprueba la Ordenanza Provisoria del Petróleo en la cual se regulaba la importación, almacenamiento y comercialización.

 

 

El queroseno era de comercialización libre, pero se necesitaba permisos especiales para la importación de petróleo no refinado. Al mismo tiempo comienza a desarrollarse el parque automotor, llegando a 155 importados en 1910. Después de Estados Unidos Uruguay se convirtió en el país con mayor números de autos en relación a sus habitantes. El batllismo promulgó una ley de fomento del transporte automotor, el 7 de julio de 1905  se sancionó la misma estableciéndose la disminución de los derechos de importación estimulándose la patente de rodados. Esto permitió el desarrollo de la primera flota de automóviles de alquiler en Montevideo por una compañía particular instalada en 1906. Con la lluvia de leyes y decretos que caracterizaba al primer batllismo el 12 de marzo de 1907 se rebajan los impuestos aduaneros a la nafta, bencinas y aceites y en 1911 se autoriza la compra de autobuses con capacidad mayor a 10 pasajeros sin impuestos. Las compañías petroleras internacionales encuentran un nicho de desarrollo en Uruguay y sobre todo con el antecedente del fracaso de un proyecto de Refinería Nacional  presentado en 1898 por intermedio del inversor Angel A. de la Llosa que había solicitado permiso al Poder Ejecutivo para instalar la refinería con algunos beneficios del Estado que era la explotación exclusiva por espacio de 8 años, beneficios tributarios y franquicias aduaneras- La Comisión de Fomento de la Cámara de Diputados negó la autorización argumentando que era violatoria de ls artículos 130 y 146  de la Constitución. En 1911 hubo otro proyecto similar llevado adelante por la West India Oil Company representante de la Standard Oil of New Jersey. Era de interés político norteamericano llevada adelante con mucha sutileza viendo los problemas serios que tenía Gran Bretaña frente a los proyectos de estatización de seguros que Don Pepe estaba desarrollando. No es de extrañar que en ese mismo año se establecieron en Uruguay la Standard Oil , el frigorífico Swift, El Panamericano y llegara al país gran cantidad de técnicos estadounidenses. La West India profundiza la introducción de Gas Oil, Batlle no autorizó ningún privilegio y comienza a oponerse a la presencia de compañías extranjeras petroleras.

El batllismo en acción.

 

 

 

 

 

Los antecedentes directos de la creación de ANCAP los encontramos en la segunda presidencia de don José Batlle y Ordóñez, en ese periodo el Ministro de Industrias Dr. Eduardo Acevedo tiene activa participación en la fundación del Instituto de Química Industrial y del Instituto de Geología y Perforaciones. Este último produjo varios artículos entre ellos nafta disolvente, nafta liviana, nafta verde, soda caustica y varios sulfatos. Esto avances se enlazan con el proyecto de ley del 12 de mayo de 1910 mediante el cual se declaraba “ de utilidad pública el derecho exclusivo a favor del Estado de fabricar y rectificar el alcohol en todo el territorio de la República”  En 1912 se presenta el proyecto del monopolio del estanco de alcohol, que estaba en manos casi monopólicas del empresario francés Jules Meillet. Como consecuencia directa Maillet cierra la fábrica y comienza a importar el alcohol y comienza  una fuerte presión de la diplomacia francesa para proteger los intereses de su compatriota. Frente a estos problemas el batllismo sostuvo en el Parlamento que el país podría producir su propio combustible proponiendo la producción nacional de alcohol y su monopolio. Con referencia a la refinación de Petróleo surge una propuesta a través del Banco Francés e Italiano argumentando que el directorio estaba de acuerdo en invertir en acciones de una nueva sociedad nacional destinada a la refinación. Hubo otras propuesta lo que llevó al joven diputado batllista Luis Batlle Berres a sostener en la cámara: “ No creemos que haya ningún interés en entregar a manos particulares la provisión del petróleo, y transformar así, a un grupo de buenos señores, en dueños de la energía que pone en movimiento la gran mayoría de las maquinarias de las fábricas del país. Para nosotros ellos sería un gravísimo error. A cambio de esta solución levantamos como bandera la de entregarle esta industria al Estado…” Luego de duros debates y distintas posturas el diputado Juan Francisco Guichon presento en nombre de la Agrupación de Gobierno batllista un proyecto de monopolio estatal de refinación de petróleo en cuyo primer artículo se declaraba de utilidad pública a favor del Estado el derecho exclusivo de la refinación de Petróleo y con referencia al mismo el diputado Batlle Berres sostenía: “(…)Para nosotros es indispensable poner en manos del Estado la mayor suma posible de riquezas y además de los impuestos es imprescindible poner en manos del Estado la realización de ciertas industrias con el triple fin de que refuerce sus arcas, solucione importantes problemas económicos y lleva a cabo actividades que es mejor que no estén en manos de particulares. Con el monopolio del petróleo por el Estado se podía cumplir con las tres exigencia pues él es: fuente de riquezas, soluciona el problema económico de la huída de oro por compre de combustibles y controla la materia prima que produce las ¾ partes de la energía que produce el país”

Ver.

Libro conmemorativo de los 75 años de ANCAP. Autores Varios.  Montevideo. 2006

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