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El Camaleón cambia de colores según la ocasión Comerse la pastilla con los obsecuentes de siempre

José Luis Ituño

Un documento al que tuvo acceso OPINAR, indica que cargo más cargo menos, el próximo Presidente Luis Lacalle podría sustituir en su gobierno aproximadamente a 1.800  funcionarios, si tomamos en cuenta el Poder Ejecutivo en su conjunto (Empresas Públicas, Ministerios, Entes Autónomos, Tribunales, Servicios paraestatales y descentralizaos, Servicio Exterior, etc.).

Una tarea no menor que le espera al futuro Presidente a partir del martes 7 de enero,  a su vuelta de vacaciones y cuando anunció comenzará a dar a conocer los nombramientos.

Hasta el momento sólo dio a conocer a sus ministros, subsecretarios y algunos cargos como el Secretario y Prosecretario de Presidencia, el del  Dr. Diego Labat al frente del BCU y el nombramiento del colorado Isaac Alfie al frente de la OPP.

 

CADA CINCO AÑOS

 

Esta particularidad que se repite cada cinco años, resulta hasta graciosa. Personalmente y en mis ámbitos, me he cruzado con personajes absolutamente “serviles” al Frente Amplio para quienes hasta antes del 24 de noviembre los batllistas éramos leprosos, pero ahora resulta que nos saludan calurosamente y lo que es más gracioso, algunos (aún en tono bajo por las dudas) nos felicitan confesándonos que “siempre fueron batllistas”.

Supongo que a los blancos les debe pasar lo mismo.

Estos personajes tienen la particularidad de acomodar el cuerpo de acuerdo a cómo venga la ola, pero increíblemente sobreviven y en general su “obsecuencia” es premiada con muy buenos cargos por los jerarcas de turno que se “comen la pastilla” como dice Enrique Yanussi.

 

A TOMAR CAFÉ

 

El problema es cuando en este juego quedan por el camino muchísimos funcionarios con códigos y fieles a sus divisas -a veces penados a oficinas intrascendentes y sin ninguna tarea más que tomar café – de mucho mayor valía que los “obsecuentes”.

O lo que es peor, algunos ascensos se miden en “simpatía” más que por el “expertise” o el conocimiento.

Luis Lacalle anunció analizar cada uno de los CV antes de tomar definiciones, algo que me parece absolutamente lógico, lo que asegurará que aunque opte por personas de su confianza, colocará la gente en el lugar adecuado y no a modo de “premio político”.

Será tarea de quienes hemos estado sosteniendo el mástil de la bandera del partido durante 15 años, soportando humillaciones, ninguneos y botijeos, advertir a los nuevos jerarcas de gobierno sobre estos “camaleones” enquistados en los grandes cargos, que sobreviven plácidamente cambiando de color cada cinco años.

Yo tengo una pequeña libretita con tapas rojas (no la compré con tapas negras para despistar) en la que ya llené al menos 10 páginas que tengo a disposición.

 

 

 

 

 

 

 

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