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El gobierno de la prohibicion, La sancion y el contralor in extremis

Zósimo Nogueira

Guerra al tabaco; a la bandera del triunfo ante Philip Morris (que compartimos y apoyamos en relación a la libre determinación de las pueblos) el Presidente promociona a nivel internacional su nueva idea de prohibir fumar en un perímetro de 200 metros a la redonda de escuelas y centros de salud. En una contraposición inexplicable en breve las farmacias venderán marihuana con fines recreativos.

Resta saber cómo piensa aplicar esa ingeniosa resolución, si habrá una invasión a la propiedad y actividad privada, pues Escuelas y Centros de salud forman parte del colectivo urbano y como se hará para que toda la comunidad esté enterada del lugar de sus emplazamientos.

Toda prohibición apareja una sanción. ¿Cuál será ésta?  Una multa, o se le restringirá algún derecho.

Guerra al alcohol, también un contra sentido respecto a la declaración del vino como producto marca nacional.

A quién lo encuentren manejando con el aliento alcohólico producto de haber tomado un vaso de vino o cerveza, lo mismo que aquel que este ebrio como una cuba le retiran la libreta de conducir  por seis meses y se le aplica una multa superior a la ingresos laborales de muchos de nuestros conciudadanos.

Cuidado que si usted ingirió alcohol en una reunión vespertina o nocturna, a pesar de descansar y dormir y esté totalmente despabilado,  al día siguiente aún puede tener rastros de alcohol en la sangre y si maneja para ir al trabajo o llevar a sus hijos a la escuela puede ser objeto de la misma sanción qué al salir de un local bailable.

Las sanciones deben estar en consonancia con la gravedad de la falta. Así como no es lo mismo herir que matar, apropiarse de algo prestado que robar, tampoco es lo mismo brindar con un vaso de champagne o sidra que embriagarse.

Ahora a través de la rendición de cuentas se aplicara un impuesto a los juegos de azar, y lo dicen como si fuera una novedad. Todos los juegos de azar sujetos a contralor del Estado, siempre han tenido una carga impositiva,  trátese de quiniela, tómbola, 5 de oro, raspaditas o los juegos en Hipódromos y salas de maquinitas electrónicas.

Jugar para muchos es una distracción, (aunque también puede convertirse en una enfermedad)

Si no hubiere una decisión o imposición externa es un acto de resorte individual y a veces más que un juego es parte de un sueño  y muchas veces una esperanza del apostador que espera mejorar su vida o lograr hacerse de un bien material que aspira y que por otros medios le resulta inalcanzable.

Por algo, en épocas de crisis aumentan las apuestas, pues es la posibilidad de ganar un buen dinero o simplemente salir de las deudas, y así lo ha entendido el Estado que en lugar de prohibir los juegos de azar los ha regulado, pero siempre sacando su tajada que ahora van a aumentar.

O será para prever algún desfasaje como el de los Casinos  Municipales con la Administración Bengoa.

EL CONTRALOR

El Ministerio del Interior, implementó el sistema de vigilancia y contralor “El Guardián” de amplio espectro en los medios de comunicación personales, que permite un conocimiento de escuchas telefónicas, facilita el trabajo de las investigaciones pero posibilita conocer no solo información de investigados sino que también se obtiene información que afecta a intimidades y relaciones de terceros ajenos al delito y un uso inadecuado les generará perjuicios, afectando su privacidad y derechos.

No resulta simple decodificar toda la información que se procese, parece tratarse no de una actividad policiaca, sino de una actividad de espionaje. ¿Dónde está el límite entre lo permitido y lo necesario?

Las cámaras de filmación también nos tienen en un estado de vigilancia permanente.

Con el tema del combate al delito se sabe por dónde transitamos, de qué manera vestimos, quién nos acompaña, nuestras preferencias sociales, vinculares, gastronómicas etc. etc.

Esta muy bueno el  uso de las redes sociales, la libertad de vincularte o comunicarte con familias, o grupos de afinidades pero no está bueno que alguien sepa todo lo que haces.

Con la Ley de inclusión financiera el Estado toma conocimiento de todos los ingresos y los gastos que realiza. Para reafirmar ese contralor se ha obligado a pagos exclusivamente mediante la utilización de la tarjeta como es el caso de los combustibles en determinados horarios. Para que nadie escape al control la IMM ha informado una rebaja del boleto de ómnibus, pero solo para quienes utilicen la tarjeta de pago electrónico.

Se ha establecido a su vez una interrelación entre oficinas estatales, un trámite que se realice por ejemplo en Catastro es tomado como información de recibo en la Intendencia de Montevideo y ello puede incluso variar los valores para calcular los impuestos, aún en el caso de que el trámite iniciado no haya finalizado. “Siempre para más, nunca para menos”

Ni que hablar de la interrelación entre DGI, BPS, Ministerios etc etc.

Y como corolario de contralor la Ley de prensa, no bastan solo los contralores, sino también se incide en la difusión y en la regulación de esos controles, que permite  difundir de tal o cual manera los sucesos, con mayor o menor intensidad, en determinados horarios y momentos.

TODOS ESTOS SISTEMAS DE REGULACION Y CONTRALOR SEGURAMENTE GENERARAN GRANDES BANCOS DE DATOS.

A esto debemos agregar los registros de adictos a la marihuana y aún de quienes se han practicado un aborto, lo digo vinculado a los criterios prohibitivos del tabaco, alcohol y juegos y en estos momentos de fundamentalismos religiosos espero que nuestro país se mantenga perpetuamente  anclado en criterios democráticos republicanos y que esta información nunca pueda ser utilizada con endiosados criterios, de quienes establezcan un concepto del  bien y del mal que sobrepase los valores libertarios de convivencia en donde el derecho de uno solo sea limitado por el derecho de otro. En mayor o menor grado todo esto se contrapone con el pensamiento batllista, en donde la libertad es el mayor valor a ser considerado.

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