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El largo camino desde el “Valle de los Leprosos” hasta el 20%

José Luis Ituño

La remontada en intención de voto que transcurriera para el Partido colorado desde que entrara el Dr. Julio María Sanguinetti a la cancha en forma contundente, ha hecho que los colorados hayamos comenzado a salir de debajo de los escritorios, a alzar la voz en los ascensores, en los pasillos, a caminar orgullosos por las feria, etc. acciones que hasta no hace mucho eran excluyentes a los militantes de izquierda.

¿Qué compañero batllista en su trabajo no se bancó que se hablaran   pestes de nuestro partido a viva voz o debió soportar como en una reunión algún frenteamplista radical sin escrúpulos se llenara la boca de epítetos contra nosotros tildándonos a todos de “fachos” “ladrones” “curreros” etc.?

El que diga que no ha pasado por eso, miente.

 

La despedida de Jorge

 

El 1 de marzo de 2005 asistí a través de uno de los canales de TV al cambio de mando entre Jorge Batlle y Tabaré Vázquez, oportunidad en la que los asistentes a la Plaza Independencia tapizaron de banderas del Frente Amplio el lugar y algunos grupos (pocos por suerte) que en vez de festejar la asunción de Vázquez, fueron exclusivamente a gritar absolutamente de todo a algunos ministros que se retiraban del Palacio Estévez, agitando con cánticos irrespetuosos a los que dejaban su cartera.

Particularmente guardo el recuerdo de los insultos que le profirieron al entonces Ministro saliente de Defensa Yamadú  Fau unos segundos antes de ascender a su auto en plena Plaza Independencia.

Un grupo de unos 200 cobardes frenteamplistas en patota descargaron su ira contra Fau, “botijeándolo” como se dice vulgarmente, que dejaba su cargo en ese momento con hidalguía y la tranquilidad del deber cumplido.

 

Mala palabra

 

Los militantes batllistas comenzamos en 2005 una larga peregrinación por el valle de los “leprosos” en busca de un refugio lejos de las luces y las marquesinas de los exultantes frenteamplistas que nos ninguneaban, nos humillaban y (los menos) hasta nos agredían.

Pero en esa misma peregrinación encontramos ungüentos para mejorar nuestra lepra, encontramos caminos de sosiego y bienestar, nos fuimos acomodando en el carro lentamente como lo hacen los zapallos demostrando que esa lepra era pasajera y que en realidad –hoy con los gobiernos del FA a la vista y algunas vergonzosas actuaciones – la participación de los batllistas en el Uruguay moderno, con respeto, códigos, tradición y elevando la mira, puede ser el eje para una coalición moderna.

No me asusta decir que yo mismo desde OPINAR fui escéptico de una coalición con los blancos, tampoco me da vergüenza decir que me basé en mis afirmaciones cuando otrora, uno de los principales enemigos del Partido Colorado fue el Dr. Luis Alberto Lacalle Herrera, pero hoy son otros tiempos y su hijo llamado cordialmente “Kukito”, ha puesto en su mira objetivos respetuosos para con las otras colectividades que en el Balotagge de noviembre (de no llegar ningún candidato a una mayoría en octubre) lo respaldará.

 

Puertas adentro

 

Nuestra interna parecería definida hacia el Dr. Sanguinetti, aunque las carreras hay que correrlas.

Uno de los principales factores que incidió en su crecimiento fue el regreso al partido de muchos dirigentes que se habían alejado del sector acompañando a Bordaberry en su proyecto “VAMOS” y que ahora sin Pedro, participan en “Batllistas”, el nuevo grupo de Sanguinetti.

Además se le han sumado grupos tradicionales como la 99 o la 123, que lo proclamó la semana pasada en Martínez Trueba y hasta algunos compañeros ex Lista 15, que se han volcado hacia él con la 152000, cuando uno podría pensar que este grupo se inclinaría hacia Amorín, heredero del legado de la 15 de Jorge.

Quedan aún algunas dudas en cuanto al porcentaje que nuestro Partido Colorado alcanzará en octubre sumando todas las corrientes, pero me arriesgo a pronosticar que llegaremos a un 20% cómodos, aunque no descarto algún puntito más…

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