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Macrón – Merkel Europeísmo bonapartista

Desde la Cumbre Europea, la popular – amada y a la vez ya odiada – pareja franco-alemana, Emmanuel Macrón, Ángela Merkel, está dispuesta sin lugar a dudas a liderar una Unión Europea, ahora con una visión post – Brexit, referéndum que ha colocado en una situación crítica a Reino Unido pero al mismo tiempo provocando una sensible crisis política dentro del bloque. Los acontecimientos están marcando no solo una serie de pautas hacia nuevas rutas en los lineamientos políticos, económicos y sociales, sino, que, además, modificando estructuras en los sistemas en épocas que se mueven entre fascismo, comunismo, anarquismo, separatismo, sistemáticas posturas inconformistas, divisiones polarizadas y atropellos de uno y otro bando en un aquelarre inigualable que muestra la necesidad de cambios de enfoque y acción, a través de figuras líderes. Merkel y Macrón quieren llevar adelante determinadas posturas concretando la unificación en varios aspectos, como aumentar la capacidad militar dentro de Europa, y también estimular la lucha contra el terrorismo.

 

Como por arte de magia, Emmanuel Macrón ha perdido más de diez puntos porcentuales en popularidad, convirtiéndose – luego del expresidente Jacques Chirac – en el primer mandatario que, en pocos meses, está teniendo una caída significativa pese a su mediático debut en el escenario internacional y sin olvidarnos además de su arrasante victoria en las legislativas del pasado mes de junio.

Si comparamos el mismo período de gobierno entre Macrón, François Hollande, y Nicolás Sarkozy, resulta que Macrón se encuentra con un cincuenta y cuatro por ciento de aprobaciòn, mientras en su época, el socialista pautaba un cincuenta y seis, y el conservador llegaba con sesenta y seis puntos.

Ahora, el presidente Emmanuel Macrón presenta los pilares fundamentales para una reforma institucional en la cual busca bajar aproximadamente un treinta por ciento la cantidad de parlamentarios – de quinientos setenta y siete diputados, a cuatrocientos, y de trescientos cuarenta y ocho senadores, a doscientos cuarenta -, e incorporar además un sistema de proporcionalidad en los resultados electorales.

Macrón está dispuesto a llegar a esa conquista, y si es necesario a través de un referendo en el caso que, el Parlamento, “enlenteciera” su propuesta.

Recientemente, el mandatario francés convocó a una reunión de las dos cámaras a efectos de presentar su interés en un nuevo reordenamiento, y el lugar de encuentro fue nada menos que Versalles.

Esto, puso el grito en el cielo – o en el infierno – por parte de “Francia Insumisa”, de Jean – Luc Mélenchon y todo el abanico comunista, quienes  expresaron que se va en dirección de una “monarquía presidencial” y hacia un “europeísmo bonapartista”, resaltando que, esa ruta demuestra además falta de interés en compartir el poder, y en consecuencia en buena medida perder  democracia.

Como si lo expresado fuera poco, Emmanuel Macrón se ha despachado a sus anchas manifestando intención de Suprimir la Corte de Justicia de la República – a quien compete juzgar a los integrantes del gobierno – para que, como cualquier otro ciudadano, los funcionarios rindan cuentas por el ejercicio de sus funciones, ante los tribunales ordinarios.

 

Merkel, por la reelección

No solo está buscando continuar un nuevo período como Canciller de Alemania, sino que, además, quiere lograr amplia mayoría en los comicios del próximo mes de setiembre, y hace todo lo que se encuentre a su alcance para conquistar  Baviera, uno de los bastiones más poderosos.

Merkel, pone énfasis en un mayor acercamiento al primer ministro Horst Seehofen – líder indicutido de la Unión Socialcristiana -, para aunar fuerzas con la Unión Cristianodemócrata.

El partido de Sheehofen fue, en los últimos dos años, un incisivo quejoso hacia Merkel, especialmente cuando Alemania recibió a más de un millón de refugiados, y desde ese momento el líder bávaro busca imponer un límite respecto a dichos ingresos.

De todas formas, Ángela Merkel –  tiene agendado su último acto político para el veintidos de setiembre, en Munich -, que sin lugar a dudas es la figura central y más importante dentro del sistema Unión Europea, y con inigualable repercusión internacional, está pautando una ventaja considerable con sus treinta y siete a cuarenta por ciento de intención de voto, frente al Partido Socialdemócrata – que lidera Martin Schulz -, con un estimativo de veinticinco por ciento.

El Partido Verde, y el Partido Liberal, están compitiendo por un tercer lugar, seguidos por la izquierda, con un ocho por ciento, y finalmente la ultraderecha, conformada por “Alternativa para Alemania”, con un siete por ciento, que de todas formas le está asegurando su ingreso a las bancas.

 

“M”… de Merkel y Macrón

En buena medida, Ángela Merkel llevó a Alemania al primer lugar en la economía europea, manteniendo una flexibilidad y dinámica inusual para afrontar los embates de la depresión.

Desde un primer momento, ella determinó posiciones claras, concretas, con una línea de continuidad en un accionar cauteloso que ha permitido estabilidad, dando a la ciudadanía tranquilidad en base a movimientos prácticamente sin riesgos, o al menos con el menor posible, y la realidad es, que, en medio de una especie de caos europeo, la canciller se gana el respeto por su políticas austeras, aunque desde Grecia, a España, fuera duramente criticada puesto que sus recortes de presupuestos comprometieron la tasa de desempleo.

Si observamos el mapa económico del Viejo Continente daría la impresión que, Merkel, está proyectando a su país no únicamente como una especie de estabilizador, sino perfilándose con total claridad para llevar adelante una hegemonía en relación a la Unión Europea.

Merkel, ha sido tildada de mujer insensible, y en varias ocasiones se la compara con la política de Adenauer y posturas de Kohl, definiéndola con un “corte nazi”.

Es oportuno señalar que, Adenauer – que fuera el primer Canciller de la República Federal de Alemania -, fue llevado a la cárcel en más de una oportunidad, por el nazismo, y además debemos poner énfasis en señalar que, Adenauer, fue parte de la elaboración del famoso atentado del 20 de julio de 1944, para acabar con Hitler.

Ahora, la canciller alemana se une al joven y ambicioso Emmanuel Macrón, y entonces no faltan las comparaciones y concepciones que dejan perplejo, porque van desde una unificación franco-alemana para lograr la hegemonía en el bloque, hasta el pensamiento que señala de una fuerza para desprenderse y dejar a la deriva el resto de la Unión.

Más allá, no ha faltado la mirada filosa considerando un nexo entre el nazismo que aflora, y la nostalgia por el bonapartismo.

Rousseau y Voltaire…. se pierden en la lejanía!

 

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