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May – Brexit – UE ¿Cuestión de negocios?

Lorenzo Aguirre

Las elecciones parlamentarias británicas pusieron toque final a la fatigada campaña para decidir quien tomará las riendas de llevar adelante, el compromiso protocolar en la separación entre Reino Unido y la Unión Europea. El “asunto” se trata de “negociarlo”… así, se manifiesta en el envidiado, amado y odiado primer mundo donde los términos izquierda y derecha se van perdiendo en la oscuridad cavernosa, causando entre sonrisas y burlas, una mirada que parece preguntar al interlocutor, hasta donde llega la fila de tontos, porque, a decir verdad, ya se está muy apretado.

 

Es, que, en el “progresismo” actual, los “valores ideológicos” de otrora se han convertido en un aburrido cuento que pone de manifiesto, cuán alejado de la realidad se encuentra quien lo emplea. Para los “nuevos visionarios”, hablar hoy de sociedad de consumo – lo peor es criticarla – es vivir en tiempos jurásicos. Por eso, el Brexit es el comienzo de un nuevo orden, donde el “show” debe continuar, mientras los actores hacen el culebrón de turno apoyados en un incisivo guión, rodeados de una burda adaptación escenográfica de la vida, y con deslumbrantes efectos de intensa pirotecnia – más devastadora que en Hiroshima y Nagasaki, y a “tres bandas” entre Pyongyang, Seúl, y Estados Unidos – destinada para gran parte de la humanidad que seguirá siendo esclava, aunque tenga tarjeta de crédito, y empleará su vida en discutir y enardecerse, defendiendo cosas que, incluso, ni existen.

Lejos del mundanal ruido, las corporaciones van colocando pautas de juego, porque, en esas altas esferas, “los socios” comparten, puesto que, juntos, es la única forma de permanecer y crecer.

¡ El Brexit ha llegado para quedarse un largo invierno!

Por un par de años los estresados líderes de movimientos en las bolsas de valores, empresas armamentistas, agrupaciones terroristas, narcotraficantes y algunas sociedades que buscan “paz en la tierra” -“orientados por hombres de buena voluntad”-, tienen el gran negocio del primer cuarto del siglo…

¡Establecer un sistema para los próximos cien años!

Ellos…¡bien que lo saben!.. y…¿ud?

Bajo el impacto de atentados terroristas tuvieron lugar las elecciones legislativas de Reino Unido, y la primer ministro Theresa May – que se había jugado sus intereses y capital político buscando ampliar su mayoría parlamentaria -, ahora se encuentra desvalorizada.

El Partido Conservador obtuvo un total de trescientos dieciocho escaños, y le faltaron entonces nada menos que ocho representantes para lograr la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes – además de perder un total de doce de los cuales contaba -, y de esa manera manejar el proceso de Brexit.

Theresa May ha tenido que reunirse de forma urgente con el Comité 1922 – en el cual intervienen los parlamentarios – y además conformar un nuevo gabinete a efectos de sacar conclusiones respecto a la significativa derrota, pero especialmente  ver la manera de timonear la situación apremiante que ahora se ha venido encima, en relación a las conversaciones con la Unión Europea respecto a la separación de Reino Unido, con el bloque de referencia.

Es que la mencionadas elecciones parlamentarias en principio estaban pautadas para el año dos mil veinte, pero fueron adelantadas por la primer ministro británica – que apenas se encuentra en su primer año de gobierno –, exponiendo que se buscaba fortalecer más la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, pero, ahora, el revés infligido está cambiando el curso de conductas y acciones frente al Brexit, puesto que Theresa May no solo ha perdido autoridad, sino que, además, deja a la deriva la hoja de ruta a seguir, como asimismo dudas sobre su capacidad para abordar y salir victoriosa en las conversaciones con Bruselas.

Ahora, May, tiene que hacer frente a las reticencias dentro de su partido, perdió crédito político nacional, y está muy dañada internacionalmente, justamente hoy, que   es de suponer, comienzan las negociaciones.

La primer ministro británica en buena medida va a tener que depender de los euroescépticos conservadores – mientras que los contrarios al separatismo se encuentran ya buscando cambiar los vientos de cara a la salida de Reino Unido de la Unión Europea -, estar al frente pero de forma minoritaria, y rodeada de diez diputados del Partido Democrático Unionista de Irlanda del Norte, puesto que ha tenido que llegar a un acuerdo – más allá que lo señalado no pretende conformar una coalición – y en consecuencia transitar por nuevas propuestas y exigencias internas, para ser sostenida en las negociaciones de Bruselas.

Sin lugar a dudas todo tiene un precio, y los unionistas norirlandese, como también los conservadores, no han perdido tiempo en poner sobre la mesa, un “expediente borrador” para “considerar” en las sesiones del Parlamento.

La Primer Ministro británica Theresa May se ha referido de una manera poco adecuada – e incluso hipócrita – al señalar que daba la “bienvenida a este compromiso, que puede proveer a todo el país la estabilidad y certidumbre que se requiere mientras nos adentramos en el Brexit y más allá”.

Da la sensación que, según se desprende de las elecciones y del comportamiento de la ministro May, los británicos están dando la espalda a la “autoridad tory”, y que muchos tories y laboristas que, en cierta forma apoyaron el referéndum europeo, no están aprobando el perfil de Brexit “duro” que pretende Theresa May – continúa sosteniendo una salida inmediata del mercado único y de la unión aduanera, además fuertes controles de la inmigración para bajarla de aproximadamente unas doscientas ochenta mil personas, a cien mil, como también su resistencia a respetar y reconocer los derechos de los ciudadanos comunitarios que viven en Reino Unido -, más en estos momentos que, la mandataria, se encuentra bastante a la deriva.

La Primer Ministro Theresa May ha manifestado: “soy la persona que los ha metido en este lío y soy la persona que los va a sacar de él”.

El Reino Unido es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, de la Organización de Naciones Unidas (ONU) – con Estados Unidos, Rusia, Francia y China -, y forma parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) – que se ha plegado al presidente Donald Trump, entrando en la coalición contra el Estado Islámico -, siendo uno de los cinco países con armas nucleares, e integrante del Grupo de los Siete, y del Grupo de los Veinte.

Sra. Theresa May….¿está ud segura que va a sacar a Reino Unido del lío en el cual lo ha metido?

 

 

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